Los ojetes son componentes metálicos huecos en forma de anillo que se colocan en perforaciones prehechas en cartón, cartulina, papel grueso o materiales similares. Su función principal es reforzar el borde del agujero, distribuyendo la presión ejercida por anillas, cordones, ganchos o mecanismos de archivo, y evitando que el material se rompa, rasgue o deforme con el paso del tiempo y el uso repetido.
Estos ojetes están fabricados en hierro con acabados resistentes como latonado (dorado/bronceado), niquelado (plateado) y otros colores disponibles. Ofrecen alta durabilidad, resistencia a la corrosión y un acabado profesional. Se instalan fácilmente con herramientas manuales o prensas, donde la parte tubular se abocina (rebordea) para fijarse de forma permanente.